7 claves de los sistemas de yacija profunda en avicultura
¿Qué es un sistema de yacija profunda en avicultura?
A sistema de lecho profundo en avicultura es un método de manejo intensivo de pollos de engorde. Su principio básico es alojar a las aves en un suelo cubierto con un material de cama específico, aislándolas del contacto directo con el suelo. Aunque este sistema ofrece la inversión inicial más económica, su éxito depende en gran medida de una gestión meticulosa, un aspecto clave que muchos granjeros tienden a pasar por alto.
7 claves para el éxito de una granja avícola de lecho profundo
Tanto si su objetivo es criar pollos de engorde como ponedoras, seguir estrictamente estas 7 directrices le ayudará a tener éxito con un sistema de yacija profunda.
1: Ajuste nutricional preciso
Esta es la primera clave del éxito de un sistema de yacija profunda. Muchos granjeros no se dan cuenta de que los requisitos nutricionales de los pollos en sistemas de yacija profunda difieren de los de los pollos en jaulas.
Los pollos consumen alimento principalmente para satisfacer sus necesidades energéticas. En comparación con las gallinas enjauladas, cuyos movimientos están restringidos, las gallinas en yacija necesitan correr, escarbar y posarse, con lo que gastan más energía. Por eso, al formular su pienso, es importante aumentar el nivel energético de su dieta para garantizar un rendimiento óptimo y compensar la actividad extra.
2: Bioseguridad estricta
Sin bioseguridad, su granja está constantemente en peligro. Recuerde que los pollos entran en contacto directo con la cama, y el movimiento de personas es una importante vía de transmisión de enfermedades.
Restringir los movimientos del personal y prohibir la entrada en las instalaciones al personal no autorizado.
Establecer instalaciones de desinfección y colocar pediluvios y lavamanos en las entradas de todos los gallineros.
Utilizar ropa y calzado de trabajo específicos, idealmente para cada gallinero.
Deshágase adecuadamente de las aves muertas, enterrándolas a gran profundidad o eliminándolas de forma segura; nunca las deseche descuidadamente.
3: Gestión científica de la basura
Incluso el mejor material de lecho es inútil si no se gestiona adecuadamente. La función principal del lecho es absorber los excrementos de las gallinas y mantener el gallinero seco.
Volteo y sustitución periódicos: Se recomienda voltear la arena total o parcialmente cada dos semanas o un mes, dependiendo de si está húmeda o aglomerada.
Prevención de patógenos: Una yacija mal gestionada y húmeda es un caldo de cultivo para patógenos (como E. coli y coccidios), que pueden provocar fácilmente infecciones y mortalidad en la manada. La gestión de la yacija está ampliamente reconocida como la clave del éxito de este sistema.
4: Elegir el material adecuado para la arena
El material de yacija ideal debe reunir las siguientes características: alta absorción de agua, textura seca y blanda, ausencia de refugio para plagas, bajo coste y fácil disponibilidad.
Preferido: Astillas de madera. Debido al tamaño moderado de sus partículas y a su buena absorción de humedad, se consideran la mejor opción para los sistemas de lechos profundos.
Material que debe utilizarse con precaución: Serrín. Aunque es muy absorbente, las partículas demasiado finas pueden causar fácilmente problemas respiratorios o infecciones oculares en los pollos, por lo que es más adecuado para los sistemas de jaulas en batería donde las aves no entran en contacto directo.
Otras opciones: También se pueden utilizar cáscaras de cacahuete, cáscaras de arroz y otros materiales complementarios.
5: Gestión meticulosa de comederos y bebederos
A diferencia de los sistemas de jaulas, en los que cada ave tiene una ubicación fija, las aves de los sistemas de yacija profunda son libres de elegir sus propios lugares de alimentación. Esta característica requiere:
Garantizar un número adecuado: Proporcione suficientes comederos y bebederos para evitar la competencia, que puede provocar estrés y un crecimiento desigual.
Mantener la limpieza: Limpie a diario la suciedad y las heces de los comederos y los conductos de agua para evitar que entren enfermedades en el organismo.
Utilice equipos suspendidos y ajuste su altura: Los comederos y bebederos suspendidos son más fáciles de mantener y evitan la contaminación. Deben ajustarse a la misma altura que la espalda de las aves para facilitar el acceso.
6: Control y gestión activos de las enfermedades
En los sistemas de yacija profunda, las aves están en estrecho contacto, lo que supone un riesgo relativamente alto de transmisión de enfermedades. Por lo tanto, es esencial aplicar estrategias proactivas de prevención y control.
Observación diligente: Observe atentamente el estado mental, el comportamiento y las heces de la bandada cada mañana y cada noche. El patrón fecal es el indicador más intuitivo de la salud de la bandada.
Aislamiento inmediato: Aislar inmediatamente cualquier ave débil o sintomática, y sustituir urgentemente la yacija de la zona.
Primero la prevención: Corte la enfermedad de raíz mediante una buena gestión de la yacija, nutrición y bioseguridad.
7: Control exhaustivo de plagas
Serpientes, ratas y termitas son las principales amenazas para los sistemas de lechos profundos.
Limpieza ambiental: Eliminar todos los arbustos y malas hierbas en un radio de 3 metros del gallinero para eliminar los refugios de plagas.
Protección física: Aplicar aceite de motor usado a la base de la valla puede repeler eficazmente a las termitas; selle rápidamente todos los agujeros y grietas para evitar la intrusión de roedores.
Los sistemas de yacija profunda distan mucho de ser un método de cría "para vagos"; requieren experiencia y una gestión meticulosa. Mediante la aplicación rigurosa de los siete elementos clave descritos anteriormente -desde los ajustes nutricionales hasta el control de plagas- para formar un bucle de gestión completo, este sistema puede maximizar realmente los beneficios de su avicultura con una rentabilidad y un bienestar animal excepcionales.



