Control de ventilación de gallineros completamente cerrados

En la avicultura intensiva moderna, los gallineros totalmente cerrados con ventilación por presión negativa se han convertido en una instalación fundamental para el control preciso del medio ambiente. Actuando como un "sistema respiratorio inteligente" para los pollos, regulan automáticamente parámetros clave como la temperatura, la humedad y la calidad del aire para satisfacer mejor las necesidades fisiológicas de las aves en diferentes etapas de crecimiento, mejorando significativamente el rendimiento de la producción y reduciendo los costes de mano de obra.


Objetivos y valores fundamentales de la ventilación cerrada

1. Suministro adecuado de oxígeno y eliminación de gases tóxicos: El suministro continuo de oxígeno fresco elimina eficazmente gases nocivos como el amoníaco (NH3), el sulfuro de hidrógeno (H2S) y el dióxido de carbono (CO2), garantizando una salud respiratoria sana.

2. Control preciso de la temperatura:
Refrigeración en verano: Elimina el exceso de calor de la casa y, combinado con la velocidad del viento (enfriamiento por viento), disminuye la temperatura percibida del rebaño.
Aislamiento y calefacción en invierno: Minimiza el volumen de ventilación para conservar el calor. Si es necesario, introduce aire caliente (mediante calefactores/acondicionadores de aire/equipos de gas) para elevar la temperatura de la vivienda.

3. Control de la humedad: Elimina el exceso de humedad o utiliza cortinas de agua para una humidificación moderada con el fin de mantener un rango de humedad adecuado.

4. Eliminación y depuración del polvo: Elimina eficazmente las partículas de polvo del aire, reduciendo el crecimiento y la propagación de agentes patógenos como bacterias y virus.

5. Suministro uniforme de aire: Asegura que no haya puntos muertos en el gallinero, garantizando que cada ave reciba un flujo de aire fresco y uniforme y un entorno consistente.

6. Reducir el estrés y mejorar la producción: Un entorno estable reduce en gran medida la respuesta de estrés de los pollos (como los cambios bruscos de temperatura), mantiene sus funciones fisiológicas en el mejor estado y aprovecha plenamente su potencial genético (como la tasa de producción de huevos y el aumento de peso).

 


Componentes y funciones principales del sistema de ventilación

1. Ventilador (Extractor):

● Tipo: Se clasifican principalmente en ventiladores longitudinales (gran volumen de aire, utilizados principalmente para refrigeración y ventilación en verano) y ventiladores transversales (menor volumen de aire, utilizados principalmente para ventilación mínima en invierno).

● Función: Estos ventiladores son la principal fuente de energía para generar presión negativa e impulsar el flujo de aire dentro de la casa. Su arranque/parada y velocidad se controlan mediante un temporizador o termostato.

● Configuración: El número y la potencia de estos ventiladores deben calcularse con precisión en función del tipo de pollo (ponedoras/parrilleros), el tamaño de las aves, el tamaño de la nave y el clima local. Asegúrese de que la capacidad total de ventilación satisface la demanda máxima (en las estaciones cálidas).

2. Entradas de aire:

● Entradas de aire de invierno (ventanas laterales/ventanas pequeñas).:
Suelen situarse en lo alto de las paredes laterales o bajo los aleros.
Se abren bajo presión negativa, lo que permite que el aire fresco entre en la casa a gran velocidad y en un ángulo específico (normalmente diseñado para golpear el tejado).
Función clave: Permite que el aire frío se mezcle a fondo con el aire caliente en la parte superior de la nave, precalentándolo antes de asentarse uniformemente en la zona activa de las gallinas, protegiéndolas de las corrientes de aire frío directas (corrientes de aire).

● Entrada de aire de verano (cortina de agua/almohadilla húmeda).:
Situado en la pared del fondo o en la pared lateral opuesta al ventilador.
Es el componente central de la refrigeración en verano. Cuando el aire caliente pasa a través del papel de cortina de agua humedecido y especialmente formulado, el agua se evapora y absorbe una cantidad significativa de calor, enfriando notablemente el aire que entra en la casa (principio del enfriamiento evaporativo).
Este sistema debe combinarse con un número suficiente de ventiladores verticales para garantizar un flujo de aire uniforme a través de la cortina de agua.

3. Equipo de control de temperatura:

● Equipo de calefacción de invierno: Como los hornos de aire caliente alimentados con gas, los aerotermos y los calefactores. Se utilizan principalmente para complementar el calor y mantener las temperaturas objetivo durante el periodo de cría o en regiones extremadamente frías.

● Equipo de refrigeración de verano: El componente principal es el sistema de cortina de agua. Su tamaño y grosor deben calcularse con precisión para adaptarse al volumen de aire del ventilador. Una superficie insuficiente o una distribución desigual provocarán grandes diferencias de temperatura entre los extremos delantero y trasero y una humedad desigual, lo que afectará gravemente a la eficacia de la refrigeración y al confort de las bandadas.

4. Controlador medioambiental:

● El "cerebro" del sistema. Integra sensores de temperatura, humedad, temporización y presión negativa.

● Controla automáticamente el arranque/parada/velocidad del ventilador, la apertura de la entrada de aire, el funcionamiento del equipo de calefacción/refrigeración, etc. según el programa preestablecido (curva de temperatura objetivo para diferentes grupos de edad, nivel de ventilación) para conseguir unos parámetros ambientales estables.


Puntos clave para lograr una ventilación óptima

1. Garantizar una elevada hermeticidad del gallinero: Inspeccione y repare regularmente los huecos en paredes, puertas, ventanas y tejados; es un requisito previo para una ventilación precisa.

2. Selección y ajuste precisos de los equipos: El volumen total de aire del ventilador, la superficie del empapador y el número y la ubicación de las entradas de aire deben calcularse y ajustarse científicamente.

3. Diseño y gestión razonables de la entrada de aire: Asegurar una distribución uniforme de las aberturas para garantizar una mezcla adecuada de aire frío en invierno y un flujo de aire uniforme a través de los empapadores en verano.

4. Establecer científicamente perfiles de parámetros medioambientales: Establezca valores objetivo adecuados de temperatura, humedad y ventilación en función de la raza, la edad y la densidad de población de la manada, y ajústelos estacionalmente.

5. Mantenimiento regular: Limpiar las aspas de los ventiladores, las rejillas y los sistemas de mojado, inspeccionar las correas de los motores y calibrar los sensores para garantizar un funcionamiento eficaz y fiable de los equipos.

6. Control y registro continuos: Supervisión en tiempo real de la temperatura, la humedad, la presión negativa y las concentraciones de gases peligrosos de la nave, y registro del estado de funcionamiento de los equipos para identificar y ajustar cualquier problema con prontitud.

El control de la ventilación en un gallinero completamente cerrado es algo más que abrir las ventanas para ventilar; es un sofisticado proceso de ingeniería de sistemas que integra la mecánica de fluidos, la ingeniería térmica, la fisiología animal y el control automatizado. Dominar los principios de la ventilación por presión negativa, controlar estrictamente la hermeticidad del gallinero y configurar racionalmente y gestionar meticulosamente los equipos de ventilación y refrigeración son las tecnologías básicas para lograr una avicultura sana, altos rendimientos estables y costes generales reducidos. Invertir y optimizar su sistema de ventilación y control medioambiental es invertir en la competitividad futura de su granja.