El proceso completo de producción de pollos de engorde: Del huevo al pollo
1. Etapa de incubación: incubadoras y automatización de plantas de incubación
Todo empieza con un huevo para incubar de alta calidad. El primer paso crítico en la producción de pollos de engorde tiene lugar en una moderna planta de incubación, totalmente automatizada y controlada con precisión.
Selección y desinfección de huevos: Los huevos de cría entregados por la granja de reproductoras se examinan primero cuidadosamente. Sólo los huevos de alta calidad, tamaño uniforme y cáscara intacta entran en la fase de incubación. A continuación, pasan por un dispositivo de desinfección para eliminar los microorganismos de la superficie, sentando las primeras bases para unos pollitos sanos.
Incubadoras totalmente automatizadas: Los huevos para incubar cualificados se colocan en grandes incubadoras totalmente automatizadas. Estos dispositivos de alta tecnología simulan a la perfección el entorno de incubación de una gallina:
Control preciso de la temperatura: Se mantienen continuamente temperaturas de incubación óptimas de 37,5°C a 37,8°C.
Control de la humedad: La humedad se controla con precisión en función de la fase de incubación para garantizar un desarrollo embrionario normal y evitar una evaporación excesiva.
Volteo automático de huevos: Un brazo robótico gira los huevos con suavidad y regularidad para evitar que el embrión se adhiera a la cáscara y favorecer un calentamiento uniforme.
Ventilación: Garantiza aire fresco y oxígeno adecuado en la incubadora.
Incubación y manipulación: Tras aproximadamente 21 días de incubación, los pollitos eclosionan por sí solos. A continuación, se someten a procedimientos automatizados de manipulación, que incluyen la clasificación, la vacunación (como la vacuna contra la enfermedad de Marek) y el recorte del pico, antes de ser transportados de forma rápida y segura a la granja.
2. Cría y recría: Equipos de avicultura totalmente automatizados
Los pollitos recién nacidos son extremadamente frágiles y requieren cuidados meticulosos. Los gallineros modernos utilizan equipos totalmente automatizados para proporcionarles el punto de partida ideal para su crecimiento.
Control medioambiental: La temperatura, la humedad y la ventilación del gallinero se controlan automáticamente mediante un sistema informático. La temperatura suele mantenerse en torno a los 32 °C durante la primera semana de cría, y luego disminuye lentamente cada semana para proporcionar a los pollitos el entorno más confortable.
Alimentación y riego automáticos: Los sistemas de alimentación en plato o en cadena proporcionan a los pollitos un alimento nutricionalmente equilibrado a un ritmo regular y cuantitativo. Los bebederos de tetina garantizan que los pollitos tengan acceso a agua limpia y fresca en todo momento, lo que reduce significativamente el riesgo de contaminación del agua.
Gestión de la iluminación: El sistema de iluminación automatizado imita el ritmo circadiano natural de los pollitos, regulando sus hábitos de alimentación, bebida y descanso mediante el control de la duración e intensidad de la exposición a la luz, lo que favorece su crecimiento saludable.
Un manejo meticuloso durante esta etapa determina directamente la tasa de supervivencia de los pollitos y la calidad de su crecimiento y desarrollo tempranos.
3. Periodo de crecimiento: Gestión eficiente y sostenible
Tras el periodo crítico de cría, los pollos de engorde entran en una fase de crecimiento rápido. El objetivo de esta fase es lograr la máxima eficiencia de crecimiento al tiempo que se garantiza el bienestar y la salud de los animales.
Control sanitario y bioseguridad: Los granjeros realizan inspecciones diarias para controlar el estado mental de la manada, la ingesta de alimentos y el consumo de agua, identificando y aislando rápidamente a los individuos enfermos o débiles. Las medidas estrictas de bioseguridad (como la desinfección del personal y los vehículos y la prevención de la entrada de animales salvajes) son esenciales para prevenir la introducción de enfermedades.
Nutrición de precisión y formulación de piensos: Los científicos formulan piensos especializados basados en las necesidades nutricionales de los pollos de engorde en diferentes etapas de crecimiento, garantizando la proporción óptima de proteínas, energía, vitaminas y minerales para una conversión eficiente.
Gestión de camas y bienestar animal: Un lecho adecuado (como virutas de madera y cáscaras de arroz) absorbe eficazmente la humedad, reduce las emisiones de amoníaco y proporciona un entorno limpio y confortable para la manada. Cada vez son más las explotaciones que adoptan modelos de cría en lechos elevados o basados en el bienestar para mejorar el bienestar de sus rebaños.
4. Sacrificio y procesamiento: Una línea completa de producción para el sacrificio de aves de corral
Una vez que los pollos de engorde cumplen las normas del mercado, se transportan a un matadero que cumple las normas de higiene. Tras someterse a una serie de procesos estandarizados, se convierten en los productos de pollo que conocemos.
Aturdimiento humano: En primer lugar, los pollos vivos se aturden mediante métodos como el dióxido de carbono o la descarga eléctrica, lo que les permite someterse a una manipulación posterior sin dolor, de acuerdo con principios humanitarios.
Sacrificio y procesamiento automatizados: A continuación, la cadena de producción completa una serie de procesos, como el sangrado, el escaldado, la depilación y la evisceración (extracción de los órganos internos). Todo el proceso está altamente mecanizado, lo que minimiza el contacto humano y garantiza la higiene del producto.
Inspección y clasificación: Veterinarios oficiales o inspectores de calidad inspeccionan cada canal para garantizar la seguridad alimentaria. Los pollos aprobados se clasifican y clasifican en función del peso, el aspecto y otros factores.



